Cuando Marta salió del hospital, se dio cuenta que estaba sola. La gente que la había convencido había desaparecido gentilmente, sin dejar mayor rastro que la cuenta sin pagar del hospital...ahora ella había sobrevivido a la muerte "de milagro" como les gustaba decir a los desaparecidos. Había pasado por un proceso inútil, Marco murió apenas nacer como le habían dicho.
A Lucía la sacaron. Apenas le dieron tiempo para coger sus cosas, y las pocas pertenencias que tenía el bebé.
Ellos vinieron protestando al hospital, pidiéndole a ella y a muchas, que no abortaran, "siempre hay una forma", decían, pero debía ser un secreto muy valioso, porque nadie le dijo nunca cuál era la forma. Nadie le dijo nunca qué iba a hacer sola, sin familia, sin trabajo y sin Jorge, su amado Jorge, que apenas se enteró desapareció como el alcalde de Paucarcolla. Nadie le dijo que iba a hacer con un niño condenado a muerte, sin la posibilidad de ser consiente de la maravilla de la vida, sin poder pensar, sentir, hablar ni moverse...
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