Y si nos negábamos a darles nuestras cosechas y nuestro ganado, los terroristas mataban a los hombres y violaban a nuestras mujeres y niñas...nuestras hijas, madres, hermanas...Luego venían los Sinchis, y nos forzaban a delatar a los terroristas y a darles lo que nos quedaba de nuestra cosecha...
No hay comentarios:
Publicar un comentario